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La inquietud por construir un mercado de semilla orgánica
de hortaliza, nace a partir de la necesidad de semilla detectada
por el grupo de mujeres participantes en el proyecto de “Huertas
Permacultoras Triqui”, promovido por México Tierra
Mágica IAP (MTM) durante el 2002.
La ausencia de semilla para la siembra y desarrollo agrícola
de sus comunidades motivó a MTM para emprender la búsqueda
de semilla orgánica y lanzó a las redes de internet
una consulta sobre el tema; se rastreó, por este mismo
medio, quiénes tenían semilla o estaban interesados
en producirla y/o consumirla.
Frente a los resultados obtenidos, -oferta incipiente y creciente
demanda – MTM emprende un estudio, financiado por SAGARPA,
para analizar mas a fondo la situación de la semilla orgánica
de hortaliza en México.
El resultado del estudio dio pie a un proyecto muy ambicioso que
incluye no sólo la implementación de huertas familiares
orgánicas, sino la posibilidad de hacer rentable, a través
de la organización comunitaria existente, la conservación
y comercialización de la semilla para el mercado orgánico,
hoy en el centro del debate mundial.
Se examinaron las publicaciones y los estudios técnicos
disponibles con el objeto de obtener información sobre
la agricultura orgánica en general y el sector de hortalizas
orgánicas, principalmente en lo que respecta a la semilla.
Se participó en el Seminario Internacional de Productos
Orgánicos (BANCOMEXT, 30 de septiembre de 2003).
Se realizaron entrevistas y consultas con campesinos, productores,
grupos ecologistas, académicos, granjas permacultoras y
certificadoras; se aplicó una encuesta en comunidades rurales
de los estados de: Estado de México, D.F., Oaxaca, Puebla
y Tlaxcala.
Los datos obtenidos y las publicaciones consultadas nos permiten
afirmar que es posible, conveniente y, podríamos decir
que urgente, organizar el mercado de semilla
orgánica en México.
Encauzar a las familias campesinas hacia la producción
comercial de un producto accesible y propio de su cultura, facilita
su ingreso a la organización “empresarial”,
además de ser un nicho de oportunidad para el desarrollo
rural y las mujeres campesinas.